A fin de comprender mejor cómo se elabora una PGA,
se nos ha proporcionado en la asignatura un documento titulado “Orientaciones para la elaboración de la
Programación General Anual”.
Este documento está elaborado por el servicio de
inspección de educación y la dirección de área territorial Madrid-Sur para
centros de educación Infantil y Primaria, para el curso académico, y esto es lo
que llama la atención, 2009 – 2010.
Digo que llama la atención debido a que para aquel
curso la ley educativa vigente era la LOE y no la LOMCE (la actual ley de
educación), la cual ha implantado algunas modificaciones con respecto a la
elaboración de los documentos institucionales educativos, sobre todo en el
plano de las responsabilidades. Por lo tanto quizá habría sido más interesante
haber proporcionado un documento algo más actual a fin de ubicarnos en la ley
que como maestros nos tocará seguir y cumplir en las escuelas en las que
ejerzamos la docencia.
Gracias a las clases teóricas pudimos apreciar
dichas diferencias entre la LOE y la LOMCE a través de las explicaciones de
nuestra profesora, Teresa Oliva. Sin embargo, para mi gusto, estas sesiones
fueron quizá más expositivas y menos participativas que en otras ocasiones,
volviéndose un poco más aburridas.
Eché de menos la exposición o elaboración de algún
ejemplo que aclarase algunos conceptos acerca de la elaboración de la PGA. Ello
además nos habría ayudado en gran medida a la elaboración del trabajo de
prácticas de la PGA. Aunque al menos el día 14 de Mayo la profesora nos ha
concedido la posibilidad de resolver algunas dudas para la consecución de la
práctica citada.
Por otra parte, para la evaluación de nuestro
conocimiento adquirido sobre la elaboración de las PGA la profesora determinó
realizar un examen tipo test. Por mi parte no soy muy partidaria de este tipo
de exámenes ya que rara vez consiguen que el alumno demuestre verdaderamente su
aprendizaje.
Algunas preguntas de dicho test llevaban implícita la respuesta en
su enunciado y muchas de ellas sirvieron para contestar a las preguntas “sorpresa”
de desarrollo. Además la disposición de los alumnos en el Aula Magna y la falta
de dos modelos de examen (examen tipo A y tipo B) permitió en gran manera poder
copiar en el examen. Algunos inclusive se permitieron hasta dejar debajo de sus
mesas los apuntes o chuletas del examen e inclusive sus teléfonos móviles con
los que pudieron comunicarse con cualquier otro compañero de examen. Es cierto
que siempre van a existir “copiotas”, es algo inevitable, pero quizá faltó algo
más de atención a este tipo de faltas.
Como siempre, yo me preparé el examen a través de la
lectura del documento y los apuntes de clase, y elaboración de mis “mini-apuntes”,
que resultaron ser los siguientes:





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