martes, 31 de marzo de 2015

LOE vs LOMCE



Paidocentrismo
Una de las premisas de la LOMCE se refiere a que la nueva educación ha de estar basada en el paidocentrismo, esto es, situar al alumno en el eje central de la educación.

Si bien esta idea no estaba plasmada en la ley anterior (LOE) sí es algo de lo que se preocupaba la Comunidad Educativa ya que es una idea que surgió con las Nuevas Escuelas (mucho más antiguas que estas leyes) y que dio buenos resultados. Esta idea es de sentido común pues si nuestra misión es que los alumnos aprendan deberán ser ellos el eje de nuestra educación.



¿Igualdad de oportunidades?
Por otra parte esta nueva ley educativa propone a la educación como un elemento para la equidad y el bienestar social, y que por lo tanto ha de garantizar la igualdad de oportunidades para alcanzar la justicia social y una educación de calidad.


Sin embargo esto choca con la “política de empresa” de los colegios concertados, los cuales poseen una tasa de alumnos extranjeros (o inmigrantes) y discapacitados físicos muy inferior a la de los colegios públicos, bien porque no están adaptados para ellos, porque dichas familias no se lo pueden permitir (económicamente hablando) o bien para favorecer sus buenos resultados en informes educativos como el de PISA. A continuación se muestran algunos datos obtenidos a este respecto en el último informe PISA:










Problemas del sistema educativo
Precisamente esta ley está motivada en gran parte para subsanar los problemas del sistema educativo basándose casi únicamente en los resultados de PISA, como ya indicó el grupo en contra de la LOMCE del debate realizado en el aula.


Sin embargo, si analizamos algunos datos de dicho informe, España no está tan lejos de los primeros puestos y éstos a su vez están más bien cercanos al Promedio OCDE y al “aprobado”:


Además, a pesar de basarse en los problemas del sistema educativo a fin de poder solucionarlos, éstos no han sido analizados, es decir, no se ha realizado ningún estudio acerca de porqué están provocados y cuáles son las mejores vías para solucionarlo, por lo que esta nueva ley cae en una incongruencia al afirmar que con ella estos fallos serán subsanados. Ni siquiera se ha analizado si pudiera haber algún otro problema derivado del sistema educativo, como indica Urueñuela.

Por lo tanto, aunque es realmente necesario un cambio del sistema educativo, tal como afirmaban los defensores de la LOMCE en la sesión de debate de la asignatura, ésta se ha de hacer con cabeza, analizando punto por punto cuáles son los aspectos clave a reformar, algo que, como ya se ha dicho, no se ha llevado a cabo en esta ley.

Por otro lado, otra de las preocupaciones de la LOMCE es la baja tasa de alumnado “excelente” en nuestro país.



Pero como ya se debatió en el aula, antes de realizar una afirmación tan rotunda como ésta, antes deberíamos analizar a qué se refiere el término “excelente”. ¿Excelente en el ámbito académico o laboral? ¿Excelente en competencias (cuáles) o en contenidos (cuáles)? ¿Se incluye a los discapacitados físicos y/o psíquicos en estas “excelencias”?...



Autonomía y organización de los centros
Si antes hablaba de la igualdad de oportunidades con esta nueva ley, dudo que la autonomía y la organización de los centros que se pretende implantar con la misma garanticen este principio. Veamos porqué.




En primer lugar, si es el Director nombrado por la Administración (y sin el apoyo del Consejo Escolar) podrá darse el caso de que éste sea nombrado “a dedo” por intereses políticos por parte de la misma. Además éste tendrá la potestad de seleccionar el profesorado de su centro por lo que podrá darse situaciones de favoritismo sobre determinadas personas afines, lo cual constituiría un tráfico de influencias bastante peligroso y que no garantizaría la igualdad de oportunidades para el profesorado.

En segundo lugar, al pasar a tener únicamente carácter consultivo el Consejo Escolar, dependiendo del Director de cada centro es probable que las decisiones se tomen sin tener en cuenta sus preocupaciones y consejos. De esta manera el proceso de mejora continua será más difícil de llevar a cabo en los centros escolares.

Por último, la no obligación de ofrecer plazas públicas en nuevas zonas aumentará la ratio profesor/alumno lo cual empobrecerá la calidad educativa.



Desaparición de los ciclos en Primaria
Con la LOE se empleaba una visión Piagetiana en la que los ciclos educativos atendían a los estadios cognitivos de los alumnos. Así pues, la primaria se dividía en tres ciclos (1º y 2º; 3º y 4º; y 5º y 6º). Los alumnos sólo podían ‘repetir’ curso en el último curso de cada ciclo (2º,4º y 6º) por lo que aquellos que lo hacían se veían obligados a permanecer en un ciclo que ya no les correspondían desde el punto de vista cognitivo. Sin embargo con la LOMCE los alumnos pueden repetir en cualquier curso de Primaria, aunque ello no significa que se haya mejorado la calidad del sistema educativo puesto que debemos reflexionar si un solo curso debe valer para observar y valorar adecuadamente la evolución de cada alumno.



Materias de Primaria
Con la nueva ley educativa cada centro y cada Comunidad Autónoma podrán poseer materias específicas y de libre elección diferentes.


Este hecho hará que no haya un currículo único y por lo tanto no se estará garantizando la equidad del sistema.

Además aún no está claro qué procesos se van a llevar a cabo para la elección de profesores que impartan las materias de libre configuración autonómica. ¿Acaso van a tener que aprobar una oposición? ¿Se les va a requerir el título de maestro?



Fomento del plurilingüismo
Si bien me parece muy útil que los alumnos aprendan un segundo idioma, e incluso un tercero, no me parece que ello se esté llevando a cabo con toda la profesionalidad que requiere. En muchos casos los maestros han sido formados en el nuevo idioma (Inglés) mediante cursos de ínfima duración y escasa calidad, tras los cuales han debido de comenzar a dar sus clases en dicho nuevo idioma; y en otros casos han sido personas nativas pero sin preparación pedagógica quienes se han encargado de impartir el currículo educativo a los alumnos. Ello ha provocado que en muchos casos los alumnos aprendan un contenido en inglés sin saber su significado en el idioma materno y sin comprenderlo en profundidad.



El nuevo planteamiento de la evaluación
La LOMCE instaura una serie de pruebas diagnósticas y, en algunos casos, académicas en determinados cursos. En el caso de Primaria esta prueba diagnóstica y académica se realizará en el 6º curso. Además estas pruebas serán realizadas por instituciones externas al centro escolar.


Ello provocará los problemas que se muestran en la anterior diapositiva de Urueñuela.
Además aún no está claro qué pasará con los alumnos que no superen estas pruebas.



Trayectorias y pasarelas
Mientras la LOMCE asegura la implantación no solo de diferentes trayectorias adaptadas a las necesidades e intereses de los alumnos, sino también de las pasarelas que hagan más flexible el salto de unas trayectorias a otras; analizando en profundidad los esquemas de las mismas este hecho no queda tan claro:


Como vemos, aquellos alumnos que realicen FP Básica no obtendrán un título académico sino uno profesional, por lo que ¿Qué tendrán que hacer si desean obtener uno académico? ¿Podrán o tendrán que cursar un 4º curso de la ESO?

Y por otro lado ¿Quién tendrá la última palabra para derivar a un alumno hacia una u otra trayectoria? ¿En base a qué parámetros se realizarán estas decisiones?



Empleabilidad
Según la LOMCE no solo se pretenderá desarrollar personalmente a los alumnos sino también profesionalmente a fin de facilitar la empleabilidad. Es por ello que incluye en la tarea educativa no solo a las familias y asociaciones sino también a los sindicatos y las empresas.
Sin embargo ello puede transformarse en un arma de doble filo, ya que puede que se profesionalice demasiado el currículo educativo en pro de los intereses empresariales y no cívicos y morales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario