Paidocentrismo
Una de las premisas de la LOMCE se refiere a que la
nueva educación ha de estar basada en el paidocentrismo, esto es, situar al
alumno en el eje central de la educación.
Si bien esta idea no estaba plasmada en la ley
anterior (LOE) sí es algo de lo que se preocupaba la Comunidad Educativa ya que
es una idea que surgió con las Nuevas Escuelas (mucho más antiguas que estas
leyes) y que dio buenos resultados. Esta idea es de sentido común pues si
nuestra misión es que los alumnos aprendan deberán ser ellos el eje de nuestra
educación.
¿Igualdad de
oportunidades?
Por otra parte esta nueva ley educativa propone a la
educación como un elemento para la equidad y el bienestar social, y que por lo
tanto ha de garantizar la igualdad de oportunidades para alcanzar la justicia
social y una educación de calidad.
Sin embargo esto choca con la “política de empresa”
de los colegios concertados, los cuales poseen una tasa de alumnos extranjeros
(o inmigrantes) y discapacitados físicos muy inferior a la de los colegios
públicos, bien porque no están adaptados para ellos, porque dichas familias no
se lo pueden permitir (económicamente hablando) o bien para favorecer sus
buenos resultados en informes educativos como el de PISA. A continuación se
muestran algunos datos obtenidos a este respecto en el último informe PISA:
Problemas del sistema
educativo
Precisamente esta ley está motivada en gran parte
para subsanar los problemas del sistema educativo basándose casi únicamente en
los resultados de PISA, como ya indicó el grupo en contra de la LOMCE del
debate realizado en el aula.
Sin embargo, si analizamos algunos datos de dicho
informe, España no está tan lejos de los primeros puestos y éstos a su vez
están más bien cercanos al Promedio OCDE y al “aprobado”:
Además, a pesar de basarse en los problemas del
sistema educativo a fin de poder solucionarlos, éstos no han sido analizados,
es decir, no se ha realizado ningún estudio acerca de porqué están provocados y
cuáles son las mejores vías para solucionarlo, por lo que esta nueva ley cae en
una incongruencia al afirmar que con ella estos fallos serán subsanados. Ni
siquiera se ha analizado si pudiera haber algún otro problema derivado del
sistema educativo, como indica Urueñuela.
Por lo tanto, aunque es realmente necesario un
cambio del sistema educativo, tal como afirmaban los defensores de la LOMCE en
la sesión de debate de la asignatura, ésta se ha de hacer con cabeza,
analizando punto por punto cuáles son los aspectos clave a reformar, algo que,
como ya se ha dicho, no se ha llevado a cabo en esta ley.
Por otro lado, otra de las preocupaciones de la
LOMCE es la baja tasa de alumnado “excelente” en nuestro país.
Pero como ya se debatió en el aula, antes de
realizar una afirmación tan rotunda como ésta, antes deberíamos analizar a qué
se refiere el término “excelente”. ¿Excelente en el ámbito académico o laboral?
¿Excelente en competencias (cuáles) o en contenidos (cuáles)? ¿Se incluye a los
discapacitados físicos y/o psíquicos en estas “excelencias”?...
Autonomía y organización
de los centros
Si antes hablaba de la igualdad de oportunidades con
esta nueva ley, dudo que la autonomía y la organización de los centros que se
pretende implantar con la misma garanticen este principio. Veamos porqué.
En primer lugar, si es el Director nombrado por la
Administración (y sin el apoyo del Consejo Escolar) podrá darse el caso de que
éste sea nombrado “a dedo” por intereses políticos por parte de la misma.
Además éste tendrá la potestad de seleccionar el profesorado de su centro por
lo que podrá darse situaciones de favoritismo sobre determinadas personas
afines, lo cual constituiría un tráfico de influencias bastante peligroso y que
no garantizaría la igualdad de oportunidades para el profesorado.
En segundo lugar, al pasar a tener únicamente
carácter consultivo el Consejo Escolar, dependiendo del Director de cada centro
es probable que las decisiones se tomen sin tener en cuenta sus preocupaciones
y consejos. De esta manera el proceso de mejora continua será más difícil de
llevar a cabo en los centros escolares.
Por último, la no obligación de ofrecer plazas
públicas en nuevas zonas aumentará la ratio profesor/alumno lo cual empobrecerá
la calidad educativa.
Desaparición de los ciclos
en Primaria
Con la LOE se empleaba una visión Piagetiana en la que los
ciclos educativos atendían a los estadios cognitivos de los alumnos. Así pues,
la primaria se dividía en tres ciclos (1º y 2º; 3º y 4º; y 5º y 6º). Los
alumnos sólo podían ‘repetir’ curso en el último curso de cada ciclo (2º,4º y
6º) por lo que aquellos que lo hacían se veían obligados a permanecer en un
ciclo que ya no les correspondían desde el punto de vista cognitivo. Sin
embargo con la LOMCE los alumnos pueden repetir en cualquier curso de Primaria,
aunque ello no significa que se haya mejorado la calidad del sistema educativo
puesto que debemos reflexionar si un solo curso debe valer para observar y
valorar adecuadamente la evolución de cada alumno.
Materias de Primaria
Con la nueva ley educativa cada centro y cada
Comunidad Autónoma podrán poseer materias específicas y de libre elección diferentes.
Este hecho hará que no haya un currículo único y por
lo tanto no se estará garantizando la equidad del sistema.
Además aún no está claro qué procesos se van a
llevar a cabo para la elección de profesores que impartan las materias de libre
configuración autonómica. ¿Acaso van a tener que aprobar una oposición? ¿Se les
va a requerir el título de maestro?
Fomento del plurilingüismo
Si bien me parece muy útil que los alumnos aprendan
un segundo idioma, e incluso un tercero, no me parece que ello se esté llevando
a cabo con toda la profesionalidad que requiere. En muchos casos los maestros
han sido formados en el nuevo idioma (Inglés) mediante cursos de ínfima
duración y escasa calidad, tras los cuales han debido de comenzar a dar sus
clases en dicho nuevo idioma; y en otros casos han sido personas nativas pero
sin preparación pedagógica quienes se han encargado de impartir el currículo
educativo a los alumnos. Ello ha provocado que en muchos casos los alumnos
aprendan un contenido en inglés sin saber su significado en el idioma materno y
sin comprenderlo en profundidad.
El nuevo planteamiento de
la evaluación
La LOMCE instaura una serie de pruebas diagnósticas
y, en algunos casos, académicas en determinados cursos. En el caso de Primaria
esta prueba diagnóstica y académica se realizará en el 6º curso. Además estas
pruebas serán realizadas por instituciones externas al centro escolar.
Ello provocará los problemas que se muestran en la
anterior diapositiva de Urueñuela.
Además aún no está claro qué pasará con los alumnos
que no superen estas pruebas.
Trayectorias y pasarelas
Mientras la LOMCE asegura la implantación no solo de
diferentes trayectorias adaptadas a las necesidades e intereses de los alumnos,
sino también de las pasarelas que hagan más flexible el salto de unas
trayectorias a otras; analizando en profundidad los esquemas de las mismas este
hecho no queda tan claro:
Como vemos, aquellos alumnos que realicen FP Básica
no obtendrán un título académico sino uno profesional, por lo que ¿Qué tendrán
que hacer si desean obtener uno académico? ¿Podrán o tendrán que cursar un 4º
curso de la ESO?
Y por otro lado ¿Quién tendrá la última palabra para
derivar a un alumno hacia una u otra trayectoria? ¿En base a qué parámetros se
realizarán estas decisiones?
Empleabilidad
Según la LOMCE no solo se pretenderá desarrollar
personalmente a los alumnos sino también profesionalmente a fin de facilitar la
empleabilidad. Es por ello que incluye en la tarea educativa no solo a las
familias y asociaciones sino también a los sindicatos y las empresas.
Sin embargo ello puede transformarse en un arma de
doble filo, ya que puede que se profesionalice demasiado el currículo educativo
en pro de los intereses empresariales y no cívicos y morales.











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